RECORTA Y PEGA
de vuelta al kinder, al resistol, al papel machè.
:::: :La historia del arte contemporáneo ha sido una sucesión encadenada de episodios que han tenido entre sus prioridades más urgentes la flexibilización y crecimiento de la mirada, a fin de abarcar aquellas realidades menores, marginales, excéntricas, que, hasta entonces, habían permanecido ocultas para el arte. Primeramente en la modernidad, y, con posterioridad -y con mayor decisión si cabe-, en el marco de producción posmoderno, el artista ha dirigido sus estrategias discursivas hacia todos aquellos dominios periféricos que la mirada occidental, falocéntrica y heterosexual había desestimado como "excendentes" o "perversiones", sólo tolerables en su condición de irreductible "otredad". Las minorías raciales y sexuales, los marcos de producción no sumados a la visión homogeneizadora de los discursos globalizadores, han sido así víctimas de diversas "maniobras de evitación" que, únicamente en las últimas cuatro décadas, han sido combatidas mediante alternativas de índole heterotópica, en virtud de las cuales estas minorías han adquirido la capacidad de la autorepresentación. : ::
me latio el textillo, sobre una onda de periferias culturales y gente del arte" ".